Nuestra historia

Nacido el 1986, el Colectivo Lambda recogía el testigo del movimiento por la liberación sexual iniciada el 1977 al País Valenciano por MAS-PV (Movimiento de Liberación Sexual del País Valenciano) y el MAGO-PV (Movimiento de Liberación Gay del País Valenciano). Después de su presentación en sociedad en la librería Llavors, Lambda empezó su marcha generando espacios de encuentro y debate sobre la libertad y la diversidad sexual. Destacan los llamados Dissabtes del Lambda, foro de intercambio de ideas a partir de una charla, una película o un libro, que cumplía también una función socializadora de las personas asistentes, con una posterior cena y salida por los locales de ambiente.

Fueron tiempo de precariedad organizativa, con una notable escasez de recursos e infraestructuras. Hasta el 1992 Lambda no contaba con una sede propia, por lo cual hizo falta adaptar su actividad a la generosidad otras entidades, particulares y negocios que prestaban sus espacios.

El alquiler de un primer local facilitó la continuidad y amplió el campo de acción de los proyectos. Observamos que el obligado carácter nómada de los sucesivos hogares de Lambda y sus características (ubicación, tamaño, accesibilidad, etc.) también han graduado el desarrollo de la asociación y han dibujado nuestro particular mapa simbólico sobre el trazado de la ciudad.

La etapa inicial de Lambda no tiene una línea de trabajo estable y definida. Aunque pronto surgieron las primeras respuestas ante problemáticas como el VIH-sida, un grupo importante de personas pedía mayor compromiso y capacidad de acción. En 1994 se decidió enfatizar la carga política y reivindicativa. Se convocó el primer congreso de Lambda bajo el lema Sexualidad más plural, sociedad más libre, en el marco de reflexión del cual se consensuaron los nuevos objetivos a plantear. Una de sus consecuencias fue adoptar un nuevo modelo organizativo más estructurado, que articulaba una mayor participación e implicación del voluntariado en el funcionamiento asociativo, con el fin de responder a las necesidades de la comunidad LGTB –lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

Desde aquella época grupos y comisiones se mantuvieron como las unidades activas de trabajo en diferentes áreas, hasta que en 2009 se implementó el modelo a la estructura actual de Grupos, Espacios, Servicios y Proyectos (GESP), coordinados por una Comisión Ejecutiva, e integrados a su vez en una Comisión Permanente. Estos cambios intentaban mejorar la comunicación y la coordinación entre un creciente número de servicios y espacios de trabajo y socialización dentro de Lambda.

El Colectivo Lambda ha mostrado una decidida vocación integradora y de colaboración con otras entidades LGTB. Ya en 1987 ejerció de anfitriona en una destacada reunión de la COFLHEE (Coordinadora de Organizaciones y Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español); colaboró también en un amplio número de campañas de la CGL (Coordinadora Gay-Lesbiana de Cataluña), y se comprometió decididamente en proyectos como el que dio lugar al actual FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales).

Será en 1998, durante los VII Encuentros Estatales de Asociaciones LGTB, cuando Lambda y XEGA proponen formalmente que las entidades allí reunidas asuman como reivindicación prioritaria el derecho al matrimonio frente a una ley estatal de parejas de hecho. Este cambio de estrategia marcó una nueva etapa de lucha política que pasó por una paciente labor pedagógica hacia muchas organizaciones de dentro y fuera del movimiento, a la clase política y a la sociedad en sus más variados ámbitos. La aprobación de la Ley 13/2005, por la cual se modificó el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio, marcará el cumplimiento de esta meta.

Siguieron otras leyes como la de Identidad de Género en 2007, que avanzaba en los derechos para las personas transexuales, en la que el GIGT (Grupo de Identidad de Género y transexualidad) de Lambda participó activamente.

 

En 2017, y después de dos años de negociaciones y toda una vida de lucha, finalmente se aprobaba una ley que reconocia a las personas trans como personas en igualdad de derechos y aportunidades:  la ley integral de reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género. 

Pero queda un camino largo delante hasta conseguir una igualdad real para la comunidad LGTB. Son muchos los objetivos para lograr y por eso pensamos que es bueno echar la vista atrás y observar durante un momento el camino recorrido. Tenemos que aprender de quien nos precedió, buscar su valor, beber de aquel espíritu rebelde e inconformista, cargarnos de aquella utopía llena de energía y seguir soñando. Porque los sueños están impregnados de la fuerza necesaria para conseguir la dignidad y felicidad que nos merecemos.

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