En la ruta africana de Kilómetros por la diversidad y los derechos de las mujeres LTB volvemos a pasar por Marruecos en nuestro camino de vuelta a Valencia. Como puedes ver en el diario del proyecto, también hay movimientos feministas trabajando en el país y en este artículo del blog de Kif-Kif puedes leer un poco de la historia del colectivo LGTB+ en Marruecos.

Según los registros oficiales publicados por Marruecos, 170 personas fueron procesadas judicialmente en 2018 por haber cometido actos homosexuales. El artículo 483 del Código Penal de este país africano establece hasta tres años de prisión por realizar “actos contra natura o de lascivia”. Obviamente, las personas LGTB+ no poseen ningún tipo de protección ni reconocimiento legal, así como tampoco tienen derecho a asociarse.

Además de la persecución institucional, nuestro colectivo también se enfrenta al rechazo social, en ocasiones culminando en episodios de violencia. En 2015 una mujer trans en Fez recibió una paliza por parte de una muchedumbre tras sacarla a la fuerza del vehículo en el que se protegía. Pudo huir hasta un mercado cercano, donde un policía evitó que el ataque tuviera consecuencias fatales, para lo que se vio obligado, incluso, a desenfundar su arma reglamentaria.

Sonia, una chica trans de Marruecos con la que ha contactado Lambda, nos cuenta que, como persona LGTB+ en Marruecos, ha sufrido muchos problemas, especialmente a nivel psicológico, «debido al temor a sufrir rechazo social si su entorno se enterase que era un chico gay [como se le decodificaba en Marruecos] y a los insultos y agresiones por comportarse de una manera femenina».

Sonia también se ha sentido excluida al no poder decir la verdad y vivir libremente su vida. Como dice ella misma: «En mi país no nos aceptan como somos y esto solo es un poco de lo mucho que una persona LGTB+ marroquí puede contar…».

Foto de Kif-Kif.

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