La ley trans estatal no hará más que reconocer los derechos fundamentales de las personas trans y no binarias en una sociedad democrática. Además de la ley 3/2007, pionera en su momento, es fundamental una ley trans estatal que unifique los criterios en todos los registros civiles para el cambio de nombre y la mención registral de sexo, de forma que asegure los derechos de las personas trans independientemente de su lugar de residencia, y que reconozca la despatologización de las identidades trans que ya hizo la OMS (Organización Mundial de la Salud) en 2018.

Las leyes trans –valenciana y estatal– solo son el primer paso «para que las personas trans podamos tener el espacio que nos corresponde por derecho propio en un estado democrático», afirma Nhabi, una de las coordinadoras del Grupo de Asesoramiento en Temas Trans de Lambda, y esto quiere decir «poder acceder a un trabajo digno y llegar a los niveles del sistema educativo que queramos en equidad de oportunidades con las personas cisgénero».

Para conseguir la igualdad real es necesario el apoyo de la mayor parte de la sociedad porque todavía se discrimina a las personas trans (binarias y no binarias) de forma recurrente, y «se nos mata por ser como somos o se nos lleva hacia la muerte por suicidio como única válvula de escape de una sociedad tránsfoba y opresora», sigue.

Personas del GATT de Lambda. Imagen cedida por EFE/Ana Escobar.

Por eso, campañas de sensibilización que promuevan la comprensión de la diversidad y de las realidades trans binarias y no binarias, además de formación específica dirigida al personal de las Administraciones Públicas –especialmente personal sociosanitario y aquel relacionado con la atención a la ciudadanía–, son imprescindibles para acabar con las actitudes tránsfobas, sustentadas principalmente en el desconocimiento y el miedo.

Atención prioritaria al empleo

«Este año con más razón por la crisis causada por la emergencia sanitaria que hemos sufrido, y que golpea más fuerte a las personas en situaciones realmente precarias, como es el caso de las mujeres trans que se dedican al trabajo sexual, a consecuencia de la falta de oportunidades que citábamos antes», asegura la coordinadora del GATT.

«Es esencial la implicación de las instituciones ante cuestiones básicas como la discriminación, el acoso escolar, las violencias machistas, y la exclusión social, laboral educativa e institucional de las personas trans», insistimos desde Lambda, «para equiparar nuestros derechos con los del resto de la ciudadanía».

Defender la diversidad de las identidades y de los cuerpos pasa «por políticas prácticas que fomenten la incorporación de las personas trans al mercado de trabajo y en los planes de mejora de la ocupación para equiparar las oportunidades del colectivo trans de tener una vida digna con las de las personas cis», finaliza Nhabi.

Acto en el Ayuntamiento

Mañana se hará una lectura del Manifiesto del Día de la visibilidad trans 2021, a cargo de personas trans de Lambda, en el Ayuntamiento de València. Contaremos con la presencia de la regidora de igualdad del Ayuntamiento de València, Lucía Beamud, y están invitados todos los grupos municipales que comparten la necesidad de una ley trans estatal porque los derechos trans son derechos humanos.

Y llevamos unos días compartiendo en redes algunos testimonios que denuncian la transfobia en situaciones del día a día. Puedes verlas en Facebook, Instagram y Twitter, además de leer el Manifiesto del Día de la visibilidad trans, haciendo clic aquí.

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