Lamentablemente tenemos que volver a publicar un hecho LGTBfóbico ocurrido durante estas Fallas 2019, concretamente la noche del sábado 16 de marzo a la madrugada del domingo 17. Queremos condenar enérgicamente este tipo de situaciones y pedimos que se tomen medidas para que no sigan ocurriendo. Queremos que se cumpla la ley de igualdad de las personas LGTBI para protegernos de los delitos de odio.

A continuación os dejamos el testimonio de la persona que denuncia dicho hecho:

“Son las 11.42 h del 17 de marzo, he descansado, pero me he levantado más dolida si cabe que hace unas horas. Os pongo en situación:

Son fallas en Valencia, las calles están llenas de vida, fiesta y alegría, y así, creíamos estar viviéndolo anoche por las calles de Ruzafa. Un grupo de jóvenes salía a disfrutar de las fallas, sin maldad, con libertad.

Pobrecitos de nosotxs que desconocíamos lo que pasaría al volver a casa.

4:35 a.m., parada de Ángel Guimera. Nos encontrábamos mis amigxs y yo en el andén dirección Burjassot.

Aproximadamente a la hora detallada, se hicieron paso por el andén contrario un grupo de jóvenes, de unos 22 años, al grito de ¡Austwich, Austwich! Mi amiga me miró por la sorpresa de: ¿Están diciendo de verdad lo que estamos escuchando?, a lo que yo, inocente, contesté, estarán diciendo el nombre de algún pub (sabía que no era así, pero quería creerlo).

No terminé la frase cuando vi cómo, desde enfrente, con una mirada de superioridad, sin ni siquiera alzar la voz, marcando cada silaba, le dijo uno de ellos a mi amigo ‘Ma-ri-con’. Nunca en mis 20 años de vida había visto una expresión y una mirada tan pero tan llena de odio que, perdonad por mi expresión, me acojonaba tanto. Mi amigo, bajo la conciencia de que no era la primera vez que sufría una agresión verbal de este tipo, le hizo un corte de manga, a raíz de este momento, todo fueron sonrisas llenas de maldad, gritos de ‘Vosotros a Austwich’ y muchas expresiones más que, tras recordar un momento de bloqueo, por el pánico que sentí, no logro relatar en orden con claridad.

Recuerdo a mi novia, llorando, con gran dificultad para respirar, al borde de un ataque de ansiedad que duraría cerca de una hora sin cesar. Me recuerdo a mí misma, callada, abrazando y sujetando a mi chica que, ante tal injusticia y agresión hacia nosotrxs por nuestra orientación sexual, por nuestro género, nadie actuaba. Deje a mis amigxs ahí, con esas personas cometiendo un delito de odio hacia nosotrxs, expresando su apología a Hitler con total libertad y deseando que fuéramos ‘gaseadxos’. Fui en busca de un seguridad que no se encontraba muy lejos de donde se estaba dando la situación. A lo que me contesto con un “chica no marees”.

Cuando volví con mis amigxs, los agresores ya se iban en el metro de enfrente, riendo y continuando con sus ataques verbales hacia mi novia y nuestro amigo.

Hace dos años yo misma estuve en el lugar que tanto nombraban ‘Austwich’. Yo misma derramé lágrimas, yo misma vi y percibí el horror que allí se vivió, las miles de personas que asesinaron bajo la ideología nazi. 

Anoche nos dejaron totalmente destrozadxs. Era nuestra primera noche en valencia. Llegue a Burjassot y, puesto que hasta unas horas quería creer en el cuerpo de la Nacional, tras contar el suceso, me contestaron: “¿Y vienes aquí, por?” (palabras textuales). A los minutos me dieron largas diciendo que a la próxima llamara en ese momento a la policía.

Estoy muy triste por el sistema (de mierda) en el que vivimos donde no hay justicia, únicamente se toman medidas si ofendes al rey, pero si a una persona lgtb le agreden, si expresan con libertad y sin escrúpulos la aprobación de un genocidio carente de humanidad y que tantísimas victimas dejó, si nos desean la muerte por nuestra orientación sexual (o género), pueden irse tranquilos a dormir que seguramente alguien los aplauda. 

¡Apelo y recalco la necesidad de la participación social ante las injusticias! ¡No miréis con pena, actuad, ayudadnos!; estoy muy triste porque una vez más llego a casa con alguna pena que contar. Estoy muy triste porque salgo con miedo; porque si ese grupo de nazis hubiera estado en el mismo anden, igual, escribiría esto desde la cama de un hospital; estoy muy triste porque hasta que no nos meten en un ataúd no ven la gravedad.

Y QUE A NADIE SE LE OCURRA LLAMADNOS EXAGERADXS SI NO SUFRIS EN VUESTRA PIEL LA MARCA DE PERTENECER A UNA ‘MINORIA’ CON SUS DERECHOS EN UNA CONTINUA MESA DE DEBATE. No le dan importancia; ¡Estoy muy triste PORQUE CADA DIA ME PRIVAN UN POQUITO MAS DE MI LIBERTAD E IDENTIDAD! Estoy muy triste… ¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR? ¡NOS QUIEREN MUERTXS! ¡ESAS PERSONAS ANOCHE NOS HUBIERAN DADO UNA PALIZA SI NO HUBIERA HABIDO UNA VIA DE POR MEDIO! MIRAD EL CASO DEL CHAVAL DE LEÓN. Y POR DESGRACIA LOS PARTIDOS DE EXTREMA DERECHA ALIMENTAN ESTE ODIO.

¡QUIERO QUE LA LEY Y LA JUSTICIA NOS PROTEJA ANTES DE NUESTRO ENTIERRO! ¡TENGO DERECHO A LA VIDA, TENEMOS DERECHO A LA VIDA!”

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