Con derechos, sin fronteras, mujeres libres y diversas

Hoy, 28 de junio de 2020, las mujeres lesbianas, las mujeres trans, las mujeres bisexuales y todas aquellas que no cumplimos con la cis-heteronorma, ocupamos nuestro espacio y damos un paso al frente en la lucha por los derechos del colectivo LGTB+.

Compañeras, compañeros y compañeres, aunque este orgullo nos ha tocado quedarnos en casa, hoy venimos a alzar la voz más que nunca. Y a unirnos a la ola del feminismo internacional e interseccional, para impulsar el cambio de nuestra sociedad desde la sororidad, y en una lucha conjunta para alcanzar la igualdad real junto al resto de todas las mujeres, de todas nuestras hermanas. Sin dejar a ninguna mujer atrás. A ninguna.

Somos mujeres Lesbianas, Trans, Bisexuales, Asexuales, Intersexuales…  pero también somos mujeres con diversidad funcional, migradas, gordas, somos VIH+, discapacitadas, racializadas, mayores, pobres…

Reivindicamos nuestro derecho a ser quiénes somos, a visibilizarnos libremente, a decidir qué hacer con nuestros cuerpos y a elegir nuestras relaciones afectivo-sexuales.

También exigimos nuestro derecho a decidir si queremos o no ser madres, y la integración de todas las diversidades familiares en las políticas públicas. Nuestro derecho a un trabajo que nos permita acceder a proyectos vitales dignos. A recibir una atención sanitaria que tenga en cuenta la diversidad sexual y de género. 

Seguimos reclamando un sistema coeducativo que integre más y mejor la diversidad sexual, de género y familiar en todas etapas educativas, que no consienta injerencias en la labor del profesorado. Y la regularización YA de todas las personas sin papeles que habitamos en el Estado español.

Las mujeres trans reivindicamos el derecho de todo el colectivo trans a que se nos reconozca nuestro nombre e identidad de género como se le reconoce al resto de personas. No más informes médicos ni psicológicos, basta ya de tratarnos como a personas enfermas.

Las mujeres trans somos mujeres, y reivindicamos el espacio que nos corresponde por derecho propio. Nos sentimos defraudadas ante el posicionamiento de ciertas corrientes dentro del feminismo y de partidos políticos que quieren devolvernos a los márgenes de la sociedad, excluyéndonos, invisibilizándonos, negando nuestra identidad y criminalizándonos. 

Es una cuestión de derechos, y ¡nos va la vida en ello! 

Hoy, las mujeres nos ponemos en primera fila de todo el colectivo LGTB+, de las personas no binarias y de los hombres que estamos en los márgenes; como en su día lo hicieron las mujeres trans racializadas, migradas y trabajadoras sexuales en las revueltas de Stonewall. 

Porque nuestra orientación sexual, identidad de género, expresión de género, clase, corporalidad, origen, capacidades, color de piel, etnia, lengua, cultura, religión, estado serológico, acento o edad, acrecentan aún más el machismo, el sexismo y la misoginia que sufrimos a diario, en una sociedad que nos discrimina, oprime y violenta y que denunciamos: patriarcal, cisexista y heterosexista, a la par que capitalista, racista y colonialista. 

La crisis sanitaria, económica y social de la Covid-19, ha agravado sin duda algunos problemas previamente ya existentes y evidenciado situaciones discriminatorias que, si antes del confinamiento ya eran muy preocupantes, ahora son ya absolutamente intolerables para la población LGTB+.

Esta crisis ha puesto de manifiesto que la violencia intragénero es una realidad a abordar con premura; que las personas LGTB+ más jóvenes han convivido con familias que no respetan su identidad de género o su orientación sexual y están sufriendo violencias terribles; que las personas migrantes sin papeles son excluidas constantemente del sistema, más aún si son solicitantes de asilo.

Esta nueva crisis vuelve a clamar la necesidad de poner TODAS las vidas en el centro del sistema… es evidente que las mujeres trans trabajadoras del sexo ni siquiera forman parte del imaginario colectivo, que a diferencia de las parejas formadas por hombres y mujeres, a las parejas de dos mujeres se nos exige casarnos para hacer efectiva la filiación de nuestras criaturas; que a las personas con VIH se nos ha re-estigmatizado una vez más; que las personas LGTB+ mayores siguen expuestas a la discriminación y al estigma… y otras muchas realidades vividas llenas de dolor y sufrimiento.

Dolor y sufrimiento que hoy, 28 de junio, convertimos en resiliencia, esperanza,  hermanamiento y sororidad. Hoy alzamos juntas la voz, con orgullo, mientras seguimos exigiendo una Ley integral para las personas trans y de igualdad social y no discriminación de las personas LGTB+ de ámbito estatal, que nos proteja frente a la invisibilidad, la intolerancia y actos de odio que lamentablemente aún sufrimos.

El avance de la extrema derecha y su entrada a nuestras instituciones es, sin duda, un peligro real para los valores, libertades y derechos fundamentales… y también para los valores de la diversidad sexual, de género y familiar. Los avances conquistados por nuestro colectivo han sido fundamentales para profundizar la democracia de nuestra sociedad y, por ello, desde Lambda, con absoluto orgullo antifascista, dejamos muy claro que no daremos ni un paso atrás en la defensa de nuestros derechos y libertades conseguidas.

En el año de las mujeres lesbianas, trans y bisexuales, nos reivindicamos con derechos, sin fronteras, mujeres libres y diversas, y apelamos al feminismo y la sororidad para lograr la conquista de la anhelada igualdad real, no solo para nosotras como mujeres, sino para toda la sociedad. Una igualdad real que nos permita avanzar hacia un modelo social más justo, inclusivo, democrático y plural. 

Este año, confinadas pero no calladas, nuestro orgullo es más necesario que nunca. Y con el mismo espíritu de la revuelta de Stonewall, volvemos a confirmar que “los derechos se conquistan, se disfrutan y se defienden”. Esta es nuestra lucha, que renovamos con la fuerza de toda una ciudadanía que sueña por avanzar hacia la sociedad de la igualdad real del Arco Iris.

¡¡Con derechos, sin fronteras, mujeres libres y diversas!!

Puedes descargar el manifiesto en pdf, haciendo clic aquí.

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