Desde Lambda invitamos a la sociedad valenciana a reflexionar sobre la transfobia que sufren las personas trans cada día y cómo estas violencias pueden acabar, en los casos extremos, en la muerte de las personas trans cuando no ven otra salida ante su sufrimiento, con una performance que ha tenido lugar en la plaza del Ayuntamiento.

“La transfobia mata” es la idea principal que hemos repetido a lo largo de toda la actuación. Al acabar cada frase en que explicaban una situación de transfobia ha sonado un disparo y una de las personas trans ha caído al suelo… porque la transfobia mata, y cuando el resto de la población no hacemos nada para acabar con estas situaciones, somos cómplices de su sufrimiento.

«La gente está acostumbrada a hacer bromas sin pensar, o puede ser que piense que son inocentes y que no hay para tanto pero cuando tú estás en la situación que se ridiculiza, una y otra vez, no es ninguna broma», comenta Airto Granell, coordinador del GATT que ha organizado esta actividad.

la transfobia mata

«Estamos hartas de ser siempre cuestionadas, de tener que explicar quiénes somos y cómo lo sabemos continuamente… Son preguntas que nunca se le harían a una persona cis», apunta otra persona del grupo. Para descubrir si estamos cayendo en comentarios tránsfobos podemos aplicar la misma regla de la inversión que se usa para detectar eI racismo o el sexismo: «Si no se lo preguntarías a una persona cis, no me lo preguntes a mí», indica.

La transfobia está presente en nuestra sociedad y hace que las personas trans vivan con ansiedad y miedo situaciones cotidianas que las personas cis ni se plantean, como entrar en un baño o en un vestuario de un gimnasio. Afirmaciones como «las mujeres trans son hombres psicópatas y esquizofrénicos que queremos vuestros espacios [de les dones cis]» alimentan el odio que a algunas personas les lleva a agredir a las personas trans y no binarias.

También son rechazadas al buscar piso o en las entrevistas de trabajo cuando descubren su condición trans, ya sea por el aspecto físico o porque el DNI para formalizar la contratación no corresponde con su expresión de género. La tasa de desempleo entre las personas trans se sitúa alrededor del 80% según diferentes estudios realizados por los colectivos LGTB+ «y quien trabaja lo hace generalmente en trabajos precarizados», apunta el coordinador del grupo trans.

Esto también es consecuencia de la transfobia de las personas seleccionadoras en las empresas, y urge un plan de choque para revertir esta situación y que las personas trans puedan vivir su vida con autonomía y dignidad, como cualquier otra persona.

Transfobia en las escuelas

Antes de eso, estas personas han sobrevivido a una adolescencia que resulta muy difícil en institutos donde el acoso es frecuente, por eso han afirmado en la performance: «Cuando dices que las niñas trans son niños que se hormonan y se castran, apoyas que nos acosen en la escuela, y eso nos mata».

La mayoría de personas trans «lo hemos pasado fatal en la época del instituto», explica Airto Granell, coordinador del GATT, y aún resulta difícil mostrarse tal como son en los centros educativos por miedo a la reacción del resto del aula, y también por la falta de formación del profesorado sobre las realidades trans.

La ley trans valenciana, por ejemplo, prevé un protocolo de actuación que obliga a los centros educativos de toda la Comunitat Valenciana, des de 2017, a respetar la identidad de género con que el estudiantado trans se identifica. «Desgraciadamente, mientras no se apruebe la ley trans estatal, tener o no esta protección en las escuelas depende de la parte del Estado español donde vives», añade Airto.

Entre las consecuencias de la transfobia se encuentra un abandono de los estudios antes de lo que estas personas desean, lo que condiciona posteriormente sus posibilidades profesionales, además de sufrir también transfobia al presentarse a un puesto de trabajo. Quien más sufre esta situación son las mujeres trans y sobre todo en trabajos que suponen atención al público.

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