Los Gay Games se han caracterizado históricamente por ser un evento deportivo, social y cultural de carácter reivindicativo, organizado por las entidades activistas LGTBIQ+ de la ciudad y dirigido a TODAS las personas, pero especialmente a aquellos colectivos en riesgo de exclusión: LGTBIQ+, mujeres, personas migrantes, racializadas, mayores… Sin embargo, actualmente NINGUNA entidad, ni colectivo LGTBIQ+ de la ciudad participa, defiende o apoya el proyecto de Gay Games 2026, después de que el Ayuntamiento de PP y VOX lo hayan desprovisto de todo valor positivo para el colectivo LGTBI+, convirtiéndolos en los “Juegos de la vergüenza”.
Apoyando estos juegos, NO apoyas a los colectivos LGTBIQ+… ¡Colaboras con su borrado! Como hacen la derecha y ultraderecha, utilizando el Ayuntamiento de Valencia para adueñarse de los Gay Games y trasladar su transfobia a estos juegos, al abanderar una estructura de voluntariado liderada por personas tránsfobas, que defienden públicamente que “una mujer trans ha de ser leída como femenina para no generar polémica”. Al mismo tiempo, el PP ha registrado una iniciativa de ley en el Congreso, con la que quiere prohibir la participación de mujeres trans en competiciones deportivas “femeninas”.
Entidades de prestigio como la ADI (Asociación Deportiva Ibérica), que aglutina gran parte de los clubes deportivos LGTBI+ de la península, ha dicho ¡Basta! Y ha lanzado una iniciativa para que el PP retire dicha iniciativa transexcluyente. En coherencia, la FELGTBI+ (Federación LGTBI+ Estatal), que aglutina más de 50 colectivos LGTBI+ de España y miembro de ILGA (Asociación Internacional de Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex), ha llamado al boicot de los juegos debido al arrinconamiento de los colectivos en este proyecto.
Porque el “Bidbook” de los Gay Games 2026, libro maestro del proyecto original, incentivaba la participación de las personas trans+, siempre respetando su género sentido, pudiendo además competir en una categoría general para TODAS las personas, que NO discriminaba a nadie por género ni “sexo biológico”. Y, en el caso de las mujeres, también contaban con la posibilidad de participar en una categoría específica, en la que cabían TODAS las mujeres.
¡NO a unos juegos transexcluyentes!
La propuesta de las entidades LGTBIQ+ que inicialmente organizaban los Gay Games 2026 siempre fue mantener un precio reducido para los distintos torneos de la competición, facilitando así la participación de todo el mundo, y contando además con becas específicas para aquellas personas más desfavorecidas. Y, por supuesto, con el proyecto estaba en manos de las entidades, al finalizar el evento se garantizaba el beneficio cero para los organizadores.
Ahora, con la entrada del Ayuntamiento, la derecha y la extrema derecha, los precios se han disparado: ¡Hasta 305 $ por participar en un sólo deporte! (Un precio que NO incluye viaje, alojamiento, ni demás actividades).
Sabiendo los millones de euros de dinero público, inyectado por las administraciones valencianas, el patrocinio e inversión aportado por las grandes multinacionales, que las instalaciones municipales son cedidas a coste cero y que el desarrollo del evento se sustenta con voluntariado… ¿Por qué unos precios TAN abusivos?
Los Gay Games se han convertido en un torneo elitista para personas de alto poder adquisitivo, imposibilitando el acceso al torneo para la mayoría de la población.
Las entidades LGTBIQ+ propusimos y defendimos un código ético que garantizase una red de empresas patrocinadoras comprometidas con la paz, la igualdad y los avances sociales, demostrándolo activamente, a través de sus principios empresariales, obra social y estructuras interna; o apostando decididamente por el cambio, mediante proyectos internos de reconversión y adaptación, que serían tuteladas y acompañadas durante todo el proceso por las propias entidades LGTBI+.
Por desgracia, el Ayuntamiento ha abierto las puertas de Gay Games a cualquier empresa dispuesta a invertir capital en sus juegos, independiente de su catadura moral, pasada, presente o futura: compañías asociadas a la compraventa de armas, que se lucran con diferentes conflictos bélicos como, la guerra de Palestina, con estructuras LGTBIfóbicas donde no se respetan los principios de igualdad, y sin un compromiso real en la lucha contra el machismo y la LGTBIfobia. ¡Lavan su imagen envolviéndose en nuestros colores!
Para las entidades LGTBIQ+ que en su inicio lideraban el proyecto, los Gay Games eran algo más que un simple torneo deportivo: una oportunidad para celebrar la diversidad, desde el deporte y el activismo. Después de que la derecha y la extrema derecha se apropiasen de los juegos, no queda NADA de aquel proyecto activista y diverso.
El colectivo LGTBIQ+, las mujeres, las personas con discapacidad, migrantes, racializadas y/o mayores, se han convertido en una mera cuestión de marketing que distraiga del verdadero objetivo de sus Gay Games: blanquear la imagen de estos partidos, ocultar sus políticas machistas, xenófobas y LGTBIfóbicas, y hacer caja con un turismo basado en el modelo de sol, playa y paella. ¡El pinkwashing es el color de la vergüenza!
Gay Games se presenta como el torneo para TODAS las personas: independientemente de su género, orientación sexual, edad, capacidades, raza o nacionalidad. Con esta visión, las entidades LGTBIQ+ presentaron una petición formal a la organización para cambiar el nombre de los juegos al de “Diversity Games”: los juegos de la diversidad. Desgraciadamente, la organización rechazó el cambio de nombre, tomando esta decisión en base a motivos exclusivamente económicos.
La única mujer en la Ejecutiva de la Federation of Gay Games votó a favor del cambio de nombre, pero se topó con la negativa de la mayoría de hombres, que impusieron su criterio votando en contra de la nueva denominación. ¡Welcome to the Exclusion Games!
El planteamiento de las entidades LGTBIQ+ que originalmente lideraban los Gay Games 2026 era claro: impulsar y defender la participación mayoritaria y prioritaria de las empresas valencianas, como forma de invertir en VALÈNCIA y DIVERSIDAD.
Desgraciadamente, los primeros movimientos del Ayuntamiento apuntan a que los beneficios de estos juegos irán a parar fuera València y que la mayor parte de contrataciones serán para empresas americanas. Ya está ocurriendo: la primera empresa, contratada para gestionar las inscripciones, es americana.
Los Gay Games se han convertido en un proyecto marcado por el escándalo y movido el beneficio económico y el interés político. Un torneo que huele a desigualdad, machismo y rechazo al colectivo LGTBIQ. Unos juegos que, por desgracia, mancharán la imagen y reputación de cualquier empresa digna que se plantee invertir en ellos. ¡No te dejes engañar: es su beneficio, no el tuyo!
Este proyecto nació desde las entidades sociales y LGTBIQ+, como unos juegos plurales y diversos, contando con todas las entidades, clubes deportivos, empresas, partidos y sindicatos, trabajando unidas para ofrecer un evento en el que cupiesen TODAS las personas. Pero con la entrada de la derecha y la ultraderecha, la imposición sustituyó al consenso y la unidad se vino abajo.
¡Que no se pongan medallas! A día de hoy NINGUNA entidad social, colectivo LGTBIQ+, club deportivo LGTBIQ+, sindicato, ni ningún otro partido político, apoyan los Gay Games de la ruptura.
¡Nadie respalda este proyecto: ni local, ni mucho menos estatalmente!
Ahora que ya sabes la verdad, está en tu mano que esto no suceda. TÚ puedes hacer mucho.
Desde la fundación Valencia Diversitat (Lambda, Dracs y Avegal) te pedimos apoyo para frenar este desproposito:
- Firma la petición de ADI.
- Pide a Gay Games que no celebren el evento en Valencia.
- No participes en los Gay Games Valencia 2026.
- Difunde esta campaña.
¡Di no a los Gaygames 2026 en València!








