Las últimas investigaciones nacionales e internacionales alertan de una situación cada vez más alarmante para las personas trans. A pesar de los avances legislativos de años recientes, la vulnerabilidad estructural de las personas trans se agrava. Los informes Estado Socioeconómico 2025, Estado Sexilio 2025, Estatdo de Odio 2025 y Estado Político 2025 de FELGTBI+ constatan un aumento de la discriminación, el odio y la precariedad que afectan de manera desproporcionada a las personas trans en el Estado español y en el mundo.
Incremento del odio y la violencia
El Estado de Odio 2025 de FELGTBI+ advierte de que la población trans es una de las más expuestas al odio social y digital. Las agresiones, amenazas y hostigamiento —especialmente en redes sociales— continúan creciendo, mientras los discursos institucionales y mediáticos hostiles tienen un impacto directo en la percepción social y la seguridad de las personas trans.
- Las agresiones en el Estado español se duplican en un año: El informe Estado del Odio: Estado LGTBI+ 2025 (Encuesta 40dB para FELGTBI+) recoge que las agresiones físicas o verbales denunciadas por personas LGTBIAQ+ han pasado del 6,8% en 2024 al 16,25% en 2025. Ese aumento se traduce, según el mismo informe, en aproximadamente 812.000 personas del colectivo afectadas por agresiones físicas o verbales en el último año.
- Incidencia global de experiencias de odio en el Estado español: El informe indica que 42,5% de las personas LGTBIAQ+ han sido víctimas de alguna situación de odio en el último año (acoso, agresión, discriminación), lo que señala una exposición amplia y sostenida al fenómeno.
- Contexto europeo (FRA): La Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, en su última encuesta paneuropea, constata que las personas trans e intersex afrontan niveles más altos de acoso, violencia física y sexual que otros grupos LGBTIAQ+; a escala UE, el 14% de la población LGBTIAQ+ declaró haber sufrido un ataque físico o sexual en los cinco años anteriores (con cifras superiores entre trans e intersex). La FRA también documenta una persistente reticencia a denunciar por desconfianza en las instituciones.
Precariedad socioeconómica
Según el Estado Socioeconómic 2025, de FELGTBI+, las tasas de desempleo, pobreza y exclusión social son significativamente superiores entre personas trans que en el conjunto de la población LGTBIAQ+ y, aún más, que en la población general. Persisten barreras de acceso al empleo, discriminación en procesos de selección y tasas elevadas de inestabilidad laboral, afectando especialmente a mujeres trans y personas trans migrantes.
- Riesgo de pobreza entre personas trans: El 48% de las personas trans se encuentra en riesgo de pobreza. Además, 1 de cada 4 hogares de personas trans ingresa menos de 1.000 € al mes.
- Baja intensidad laboral: El informe señala que 3 de cada 10 personas trans presentan baja intensidad laboral (trabajo remunerado sólo durante unos pocos meses al año), lo que agrava su vulnerabilidad económica y dificulta la protección social efectiva.
- Comparación con la población general: Estas cifras sitúan a la población trans muy por encima de la media general en riesgo económico; el índice AROPE de la población general española (para contexto nacional) se situó en torno al 25–26% en 2024, mientras que el 48% entre personas trans evidencia una brecha sustancial.
Sexilio y desplazamiento interno
El informe Estado Sexilio 2025 documenta que un número creciente de personas trans se ven obligadas a abandonar sus lugares de origen por falta de aceptación familiar, acoso escolar o rechazo social. Estos desplazamientos forzados dentro del territorio español implican pérdida de redes, mayor riesgo de pobreza y una significativa afectación emocional.
- Personas que se han desplazado por su orientación/identidad: Un 13% de las personas encuestadas ha cambiado de país, municipio o provincia por motivos vinculados a su orientación sexual, identidad o expresión de género.
- Impacto en población joven: En la submuestra juvenil, los datos muestran que 16,3% de jóvenes LGTBIAQ+ ha tenido que cambiar de residencia por motivos relacionados con su identidad y que el 40% ha vivido o considerado el desplazamiento forzoso como única vía para vivir sin temor al rechazo.
- Consecuencias cuantificables: El sexilio o traslado interno se asocia estadísticamente con pérdida de redes de apoyo, menor estabilidad laboral (reforzando la baja intensidad laboral citada en el apartado anterior) y mayor riesgo de pobreza; los informes documentan estas correlaciones de forma consistente.
Retrocesos políticos
De acuerdo con el Estado Político 2025distintos gobiernos autonómicos han impulsado reformas que debilitan mecanismos de protección para las personas trans, eliminan garantías de autodeterminación o reabren debates sobre prácticas prohibidas como las terapias de conversión. Este retroceso legislativo contribuye a la polarización social y aumenta la sensación de inseguridad del colectivo.
- Percepción y acción política documentadas: Una parte significativa de la población LGTBIAQ+ percibe una menor eficacia del gobierno y de algunas instituciones en la lucha contra prejuicios y discriminación respecto a 2024. El informe documenta variaciones en la valoración institucional y en la intención de voto relacionadas con experiencias de odio.
- Cambios normativos autonómicos concretos: En 2024-2025 se han registrado reformas autonómicas que modifican o recortan garantías para personas trans: ejemplos relevantes incluyen la modificación de la normativa en la Comunidad de Madrid (reformas que restringieron reconocimiento o asistencia autonómica para menores) y la reforma de la Ley Trans de la Comunitat Valenciana por determinados grupos parlamentarios, que introdujo requisitos y controles adicionales (autorizaciones parentales para menores, condicionantes sobre intervenciones y otros cambios que han sido calificados por organizaciones de derechos humanos como regresivos). Estas reformas han provocado reacciones institucionales (recursos, mociones) y movilizaciones sociales.
- Denuncias de usos partidistas de los derechos LGTBI+: Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han denunciado que los derechos LGTBI+ se están empleando como “moneda de cambio” en acuerdos y estrategias autonómicas, y han pedido la intervención de instancias estatales para garantizar mínimos de protección universal.
Salud mental: un impacto desproporcionado
Con motivo del Día del Orgullo LGTBIAQ+ 2023, la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA presentó los resultados del estudio “La situación de la salud mental en España”, que muestra cifras especialmente preocupantes para la población LGTBIAQ+, afectando de forma acentuada a personas trans:
- Las personas LGTBIAQ+ reportan más del doble de intentos o ideaciones suicidas que la población general (32,1% frente a 14,5%).
- Las autolesiones también se duplican (19,5% frente a 9%).
- Solo el 43,6% de las personas LGTBIAQ+ percibe su salud mental como buena o muy buena, frente al 62,5% de la población general.
- El 64,9% ha sufrido ataques de ansiedad, el 55,4% depresión y casi la mitad ansiedad persistente.
- Las personas LGTBIAQ+ acuden a servicios psicológicos en tasas mucho más altas (33,9% frente al 20,8% de la población general).
Estas cifras evidencian el efecto directo de la discriminación, el rechazo social y el odio en la salud mental de las personas trans y del conjunto de la población LGTBIAQ+. A ello se suma el dato del estudio IPSOS Pride 2023, que estima que un 14% de la población española se identifica como LGTBIAQ+, lo que supone casi cinco millones de personas, destacando la magnitud social de esta realidad.
