Este 20 de noviembre, día internacional de la Memoria Trans, queremos echar la vista atrás para honrar y rememorar a todas las personas trans que ya no se encuentran entre nosotras y lucharon por los derechos de nuestro colectivo para que, quienes hoy vivimos, lo tengamos más fácil. Recordamos especialmente a Carla Gallén y a Ana Cano, compañeras de Lambda que dieron la cara para que nuestras vidas fueran más dignas. Muchas gracias, Carla. Muchas gracias, Melu.

Con esta campaña mostramos el pasado, el presente y el futuro y cómo todas las personas hemos aportado lo que estaba en nuestra mano para conformar un puzle humano que representa nuestra lucha, la suma de décadas y décadas por alcanzar la igualdad real. Porque estamos hartas de ser ciudadanía de segunda y de ser expulsadas a los márgenes de la sociedad.

Estamos en 2020 y, a pesar de los avances, todavía somos discriminadas, oprimidas y marginalizadas. Necesitamos una ley trans estatal YA, que reconozca la autodeterminación de género, que despatologice nuestras identidades como ya hizo la OMS hace más de dos años, que nos dote de herramientas para luchar contra la discriminación por ser diferentes…

Aún así, estas leyes no sirven de nada sin el apoyo de la sociedad y su implicación. Sin un marco social en un Estado de pleno derecho y democrático que defienda nuestra diversidad y que no obligue a las personas trans, binarias y no binarias, a cumplir con los estándares del resto de la sociedad para merecer respeto. 

Queremos estudiar, pero nos acosáis continuamente. Queremos trabajar, pero no nos dais oportunidades. Queremos ser nosotras mismas, pero nos obligáis a declararnos enfermas. 

Queremos ser felices, queremos que nos dejéis vivir, queremos que no nos matéis de hambre, queremos dejar las calles, queremos que nos acojáis cuando huimos de nuestro país.

¡Queremos ser, queremos nuestra ley! 

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