1. Utiliza ropa y calzado adecuado. 
  2. Calienta y estira. El calentamiento es imprescindible antes de empezar a correr, unos cuantos minutos haciendo círculos de muñecas, brazos y piernas serán suficientes para darle inicio a tu ruta. El objetivo es activar la circulación en las articulaciones y precisamente empezar a entrar en calor. No empieces a correr en frío.
  1. Progresiones: camina y corre. Es normal que al principio no puedas correr mucho tiempo seguido. Los primeros días ponte un objetivo de completar entre, caminar y correr, 20 minutos. Puedes hacer series de 4 minutos caminando y 3 corriendo, e ir aumentando el tiempo de carrera conforme tu cuerpo se vaya acostumbrando.
  1. Controla tus pulsaciones. Mientras corres, debes hacerlo a un ritmo al que puedas mantener una pequeña conversación.
  1. Juega al 3 de 7. Idealmente y sobre todo al principio debes correr tres días a la semana. Correr tres días a la semana te permite que tus músculos se recuperen y que tu cuerpo se vaya  acostumbrando a esta nueva disciplina.
  1. Hidrátate bien. Es importante que te hidrates antes y después de correr. Mientras corres toma agua sólo si tienes sed, y en pequeñas cantidades.
  1. Come bien. Incorpora en tu vida hábitos de comida saludables. Trata de cuidar un poco tu alimentación, sé consciente de lo que vas a comer. Incorpora en tu dieta más verduras y hortalizas, a ser posible ecológicas y de proximidad o de kilómetro 0. Trata de comer de forma natural, reduce o elimina la ingesta de productos procesados y evita tomar bebidas azucaradas y bollería industrial.
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