El Ayuntamiento de València ha decidido no renovar el convenio que sostiene buena parte de la atención, acompañamiento y apoyo comunitario que Lambda presta diariamente a personas LGTBIAQ+ de València. Una decisión que pone en riesgo recursos y servicios utilizados habitualmente por numerosas personas, muchas de ellas en situaciones de vulnerabilidad.
Fue precisamente en ese contexto en el que, el pasado 2 de abril, Lambda comunicó presencialmente a la concejala Rocío Gil y a varios responsables municipales que la no renovación del convenio supondría una ruptura de la colaboración institucional con el Ayuntamiento, incluyendo todas las actividades conjuntas organizadas con el consistorio.
Posteriormente, el 16 de abril, solicitamos formalmente una reunión por correo electrónico a la secretaría de la Concejala para tratar de reconducir la situación. Dicha solicitud nunca obtuvo respuesta.
Pese a ello, durante el pleno municipal celebrado esta semana, la Concejala acusó públicamente a Lambda de un supuesto “incumplimiento de contrato” y afirmó que nuestra entidad no avisó previamente de su no participación en una formación organizada por el Ayuntamiento de València.
Ambas afirmaciones son falsas.
El propio Ayuntamiento ha reconocido por escrito que Lambda ya había manifestado la ruptura de relaciones con el consistorio. Resulta, por tanto, profundamente irresponsable tratar de trasladar ahora la idea de que nuestra ausencia se produjo “sin previo aviso”.
Asimismo, queremos aclarar que no existe ningún contrato firmado por Lambda relativo a la citada formación, por lo que las acusaciones públicas de “incumplimiento contractual” realizadas por la Concejala carecen del mínimo rigor exigible a alguien con responsabilidades públicas.
Lo sucedido en el pleno municipal no fue una explicación veraz de los hechos, sino una sucesión de medias verdades, cuando no mentiras, con la finalidad de desacreditar públicamente a nuestra entidad y trasladar una versión incompatible con las comunicaciones mantenidas previamente con el propio Ayuntamiento.
Lambda puede acreditar documentalmente y de forma fehaciente todo lo expuesto.
Si la concejala considera que Lambda está faltando a la verdad, lo tiene fácil: autorice la difusión de la grabación que obra en poder de esta entidad respecto a la reunión mantenida el pasado 2 de abril, en la que se explicitó que la no renovación del convenio suponía una ruptura de relaciones con el consistorio y que ello afectaba a todas las actividades conjuntas con el Ayuntamiento.
Quien ocupa una responsabilidad pública no puede utilizar el pleno municipal para difundir afirmaciones falsas contra entidades sociales, tratar de desacreditar su labor y manipular públicamente los hechos para desviar la atención sobre decisiones políticas que afectan directamente a las personas LGTBIAQ+ de nuestra ciudad.
Por todo ello, exigimos la destitución inmediata de la Concejala Rocío Gil por faltar a la verdad desde una institución pública y por actuar de manera incompatible con la responsabilidad, la honestidad y el rigor exigibles a quien ostenta un cargo público.
Lambda no va a guardar silencio ante intentos de manipulación institucional dirigidos a dañar nuestra reputación y desviar el debate sobre las graves consecuencias que tendrá la no renovación del convenio para las personas LGTBIAQ+ de València.